Castración y conducta en gatos
Es común que la inseguridad invada a los amantes de los animales cuando se trata de esterilizar o castrar a sus propios gatos. La esterilización a una edad temprana parece ser esencial al ver a tantos gatos sin dueño y las protectoras de animales desbordadas. Pero ¿va a afectar a mi gato si le niego la oportunidad de tener crías? ¿Cuál es el momento más adecuado para la esterilización en gatos? ¿Qué diferencias hay entre la esterilización y la castración? ¿Y cuándo es mejor que se realice la intervención?
Independientemente de si tu gato procede de una protectora o de un criador, en algún momento se planteará la cuestión de esterilizarlo. Los gatos de las protectoras ya suelen estar esterilizados antes de entregarse a los nuevos dueños y, siempre y cuando no estés interesado en fundar un criadero, también es recomendable esterilizar a los gatos de raza.
¿Por qué esterilizar?
Aunque podamos tener diferentes opiniones con respecto a la esterilización en gatos, debemos tener en cuenta que estos se dejan llevar por sus instintos a la hora de reproducirse. Si los gatos actuasen totalmente guiados por sus instintos, tendrían varias crías de gatitos cada año. De esta forma, una pareja de gatos puede procrear hasta 80 millones de descendientes en 10 años. Es muy improbable que un número tan grande de gatitos tenga la suerte de encontrar un hogar adecuado con dueños cariñosos y alimentación apropiada. Por este motivo, es fundamental esterilizar a los gatos a tiempo y así evitar que tengan crías no deseadas.
Es más, con frecuencia los animales no esterilizados están expuestos a un estrés inimaginable. Mientras que los machos no castrados empiezan a marcar el territorio con la llegada de la pubertad, los que sí lo están dejan de recorrer kilómetros y kilómetros al día en busca de potenciales compañeras sexuales. Además, son más propensos a sufrir accidentes y enfermedades infecciosas, así como a pelearse con otros animales de su especie. Las hembras en celo tienen un comportamiento sospechoso y siempre están en alerta por encontrar machos potenciales. Ruedan por el suelo, elevan su parte trasera en el aire, maullan para llamar a los machos y, a menudo, incluso se olvidan de comer. Si no logran aparearse, los cambios hormonales de su cuerpo pueden dar lugar a enfermedades como quistes, tumores mamarios o inflamación del útero.
El fin de las conductas instintivas gracias a la esterilización en gatos
Por el contrario, los animales castrados dejan de realizar muchas conductas guiadas por los instintos. Su estilo de vida es más tranquilo y, a menudo, más saludable, por lo que pueden alcanzar una edad mucho más avanzada que sus compañeros no castrados. De esta manera también se excluye la posibilidad de que sus crías acaben en una protectora de animales o de contribuir a la miseria felina.
En pocas palabras, la esterilización en gatos es beneficiosa tanto para el gato en particular como en el contexto más amplio de la protección de los animales.
Y si tienes dudas puntuales respecto a este tema, alguna situación particular en casa con tu gatito que tenga que ver con castración y conducta, puedes reservar una cita gratuita aquí, estaré encantada de poder ayudarte.











