El transportín: qué tener en cuenta

 

El transportín

Hablamos del manejo del gato en positivo, es decir, cómo meter a nuestro peludo sin dramas.

El transportín, ese enemigo número uno de nuestro gato, ese artilugio que por norma general cualquiera de nuestros felinos odia profundamente nada mas que lo ve.

Pero no deja de ser imprescindible para su transporte con seguridad, por muy poco que le guste a él y también a nosotros.

El transportín debe ser rígido, con puerta metálica y con carcasa extraíble, ahora te explicaré por qué.

Tips importantes antes de usar el transportín

-Comprobar su seguridad: que el transportín tenga sus cierres en perfecto estado y no tenga roturas ni degradados.

-Limpiarlo antes de usarlo. Los gatos cuando van dentro del transportín suelen dejar pheromonas de alarma a mogollón, y si no limpiamos el transportín con oxígeno activo, no eliminaremos esos olores tan susceptibles para ellos. Si perciben ese lenguaje químico (dejado ahí la vez anterior), se asustarán y se estresarán el doble.

-Dejar el transportín como elemento de decoración habitual en nuestras estancias, viéndolo de continuo. O si te es muy incómodo, unos días antes de su uso. El gato se acostumbrará y no le resultará extraño de repente ver el transportín en medio del salón alertándolo. Puedes incluir dentro alguna manta o toalla que contenga su olor y que le guste.

-Podéis meter dentro además alguno de sus juguetes, o cojines de valeriana si le gusta y le relaja.

-Podéis y debéis decirle a vuestro gato por qué está el transportín ahí, con detalles y sin creer que estáis majaras. Él lo agradecerá mucho.

Llega el día X y tenemos que meter a nuestro gato en el transportín, ¿Cómo hacerlo?

Pues sobre todo y super importante, nuestra actitud.

Debemos estar relajados y positivos… sin tensión, sin dramas. Todo va a ir bien, si nosotros decimos a nuestra mente que va a ser así y lo visualizamos, todo irá bien.

Intentamos que el gato entre por su propia pata, poniendo algo de comida rica o chuche dentro. Esperamos un poquito y si vemos que no es posible y por si mismo no entra, debemos “ayudarle”.

Debo insistir en este punto que yo no fuerzo situaciones, y solo trabajo en positivo con los animales; y que con esta técnica que yo utilizo con mis propias gatas, ellas experimentan menos estrés.

Porque al final se trata de estresarlos lo mínimo posible. No os aconsejo acorralar, perseguir e incluso sacar a la fuerza de sus escondites a gatos agobiados por el estrés y por el miedo.

Tenéis que tener en cuenta que los gatos lo perciben todo, nuestro nerviosismo, nuestro agobio. Ellos ya saben que ocurre algo y les ponemos en alerta.

Así es que debéis tener un “plan”, y ejecutarlo sin pensarlo mucho y sin dar opción a que nuestras emociones salgan en ese momento. Nos olvidamos de la pena y del pobrecito mío.

Aquí podéis ver , básicamente, como hago yo la entrada en el transportín.

A mí me gusta hacerlo con el trasportín en vertical (con la ayuda de otra persona que lo sujete), “tipo tubo” para que la gata entre a la primera. Sin dramas, con rapidez y determinación. No pensarlo mucho y ya.

Una vez dentro del transportín, cerrar la puerta con seguridad y tapar con una funda, sabana o toalla. A ellos, dentro de el transportín les da mas seguridad no ver lo que ocurre fuera, les tranquiliza y les estresa menos.

Para coger el transportín, es importante hacerlo abrazándolo y nunca del asa. No es muy seguro hacerlo así, porque puede desprenderse y caer bruscamente . O algo peor, estresando y asustando al gato que está dentro.

Acordaros de que, una vez lleguéis al veterinario si es donde vais, quitar la carcasa de arriba  y dejarlo sobre la parte de abajo del transportín. Será mas fácil manipularlo así y él estará algo más tranquilo.

Espero que estos consejos te ayuden a ti y sobre todo a tu gato. Y ya sabes, cualquier consulta particular puedes hacerla conmigo, pidiendo tu cita gratuita aquí.