Testimonio 5
Ana y Marta llegaron pidiendo ayuda cuando adoptaron al pequeño Kinder. Ellas ya tenían una gatita llamada Suzuki, de 4 años.
Nos cuentan lo siguiente:
“Nos guiamos un poco por lo que encontramos en internet, de cómo incorporar un nuevo gato a la familia, pero realmente no veíamos ninguna luz de esperanza. Al contrario, veíamos que nuestra gata mayor sufría. Se había alejado de nosotras.
Habíamos asumido la responsabilidad de adoptar, Kinder ya era un miembro de la familia, no pasaba por nuestra mente devolver al gatito. Pero llegamos a asustarnos mucho porque no entendíamos la reacción de la gata grande para con el peque. No sabíamos qué hacer, nada nos daba resultado.”
¿Cómo se resolvió esta historia? Te lo cuentan ellas en el video. ¡Dale PLAY!
